¿Como mantener el deseo en relaciones largas?

Por: Paola Aguilar

 4 ideas para iniciar:

A muchas (si no es que a la mayoría) de las personas nos ha pasado: iniciamos una relación y nos desvivimos de deseo por nuestra pareja, usualmente es cuando más ganas tenemos de coger y de experimentar cosas nuevas en el sexo. Y luego pasa el tiempo, pasan los años, y quizás ya no sea tan orgánico. 

 

Primero debes saber algo: es normal que el deseo disminuya con el tiempo en una relación de pareja. La etapa del enamoramiento (que es distinto al amor) tiene un inicio y un fin, dura entre 3 meses y 3 años, más o menos. Entonces, ¿cómo mantener y alimentar el deseo en una relación a largo plazo?

 

Conecten con su individualidad

 

La terapeuta Esther Perel, quien investiga relaciones de pareja, afirma que demasiada familiaridad mata el deseo. Parte de lo que nos atrae inicialmente de una persona es el aura de misterio, la sensación de que apenas estamos conociéndola. Y una forma de reconectar con ese deseo después de años es dedicarle tiempo a hacer actividades por separado (pueden ser sexuales o no): tal vez darte tu tiempo para masturbarte cuando tengas la casa sola, que cada quien pase un fin de semana con sus amistades, inscribirse a una clase de baile, etc. Imagina lo emocionante que va a ser llegar con tu pareja y compartirle las cosas nuevas que has vivido. 

 

Eroticen el espacio 

 

Vivimos en un mundo anti-erótico. ¿Por qué digo esto? Entre tantas responsabilidades, estrés, trabajo, familia y más, es difícil encontrar espacios que nos inviten al erotismo. Nada mata más el deseo que llegar cansadísima a la casa después del trabajo (y luego pasar una hora en el tráfico) y aún así tener que dedicarle tiempo a labores del hogar. 

 

Por eso es importante procurar espacios de relajación, diversión y sensualidad. Quizás para algunas parejas pueda ser irse de fin de semana a un lugar más verde y tranquilo, para otras podrá ser salir a bailar, tomarse un baño juntxs, comprar un juguete sexual para compartir, etc. 

 

Fantaseen, fantaseen, fantaseen

 

La fantasía puede agregarle una capa extra de deseo a una relación. ¿Por qué? Porque la imaginación abre un mundo de posibilidades: ¿qué es algo que he querido explorar en el sexo? ¿qué me he dado cuenta que me excita mucho y qué de plano no? ¿te prendiste con esta escena de la película? cuéntame y yo te cuento. ¿Hay alguna de estas fantasías que me/nos gustaría llevar a cabo? ¿y si tenemos una experiencia con alguien más? ¿Y si usas este nuevo juguete mientras yo solo te veo?¿Y si te hago sexo oral mientras me platicas de tal fantasía?

 

Incluso hay tests como el “Kink Test” para que exploren/platiquen qué prácticas les gustan/dan curiosidad. El punto es reintroducir el juego a la vida sexual. 

 

Platicar sobre el elefante en el cuarto

 

Sentir menos deseo que antes puede ser un proceso difícil de manejar. A veces es necesario nombrarlo y decir “hace mucho tiempo que siento que no me deseas y eso me duele”. Puede ocurrir que una de las personas sienta mucho menos deseo que la otra, o que existan otros problemas en la relación que estén colándose e impactando su vida sexual. O que tengan deseos que son incompatibles el uno con el otro. O que quieran abrir la relación pero no saben por dónde empezar. 

 

Si sienten que hay dificultades que les sobrepasan, siempre está la opción de acudir a terapia individual y/o de pareja. 

 

Por último, les dejo un episodio de “Coger rico y amar bonito”, un podcast que co-conduzco con el sexólogo César Galicia (quien además es mi pareja) donde reflexionamos sobre el sexo después del enamoramiento. 




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